jue 13a. Ordinario año Par (Id=450)

Primera Lectura

Ve y profetiza a mi pueblo

Lectura del libro del profeta Amós
7, 10-17

En aquel tiempo, Amasías, sacerdote de Betel, mandó a decir a Jeroboán, rey de Israel:
"Amós está conspirando contra ti en medio del pueblo de Israel; el país no puede ya soportar todas sus palabras. Porque Amós anda diciendo: "Jeroboán morirá a espada e Israel será deportado lejos de su tierra"".
Y Amasías dijo a Amós:
"Vete, vidente, márchate a Judá; gánate la vida profetizando allí. Pero no sigas profetizando en Betel, porque es el santuario del rey y el templo del reino".
Amós le respondió:
"Yo no era profeta ni discípulo de profeta, sino que me dedicaba a cuidar el ganado y cultivar higueras. Pero el Señor me tomó y me ordenó que dejara el rebaño diciéndome: "Vete y profetiza a mi pueblo Israel".
Y ahora escucha la palabra del Señor. Tú dices: "No profetices contra Israel, no pronuncies oráculos contra la descendencia de Isaac".
Pues bien, así dice el Señor: Tu mujer se prostituirá en la ciudad, tus hijos y tus hijas morirán a espada, y tu tierra será puesta a remate; tú mismo morirás en una tierra impura, Israel será deportado lejos de su tierra".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 18, 8.9.10.11

La voluntad de Dios es santa.
Iudicia Domini vera, iusta omnia simul.

La ley del Señor es perfecta: da consuelo al hombre; el mandato del Señor es verdadero: da sabiduría al ignorante.
La voluntad de Dios es santa.
Iudicia Domini vera, iusta omnia simul.

Los preceptos del Señor son rectos: dan alegría al corazón; el mandamiento del Señor es claro: da luz a los ojos.
La voluntad de Dios es santa.
Iudicia Domini vera, iusta omnia simul.

El temor del Señor es puro: permanece para siempre; los juicios del Señor son verdad: todos justos por igual.
La voluntad de Dios es santa.
Iudicia Domini vera, iusta omnia simul.

Son preferibles al oro, al oro más fino; son más dulces que la miel, más que el jugo de panal.
La voluntad de Dios es santa.
Iudicia Domini vera, iusta omnia simul.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha encomendado a nosotros el mensaje de la reconciliación.
Deus erat in Christo mundum reconcilians sibi, et posuit in nobis verbum reconciliationis.

Aleluya.

Evangelio

La gente glorificó a Dios, que había dado tanto poder a los hombres

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
9, 1-8

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, subiendo a la barca, Jesús cruzó el lago y fue a su propia ciudad. Entonces le trajeron un paralítico tendido en una camilla. Jesús, viendo la fe que tenían, dijo al paralítico:
"Animo, hijo, tus pecados te quedan perdonados".
Algunos escribas decían para sí: "Este blasfema".
Jesús, dándose cuenta de lo que pensaban, les dijo:
"¿Por qué piensan mal? ¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados quedan perdonados; o decir: Levántate y camina? Pues ahora sabrán que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados".
Entonces se dirigió al paralítico y le dijo:
"Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".
El se levantó y se fue a su casa. Al verlo, la gente se llenó de temor y daba gloria a Dios por haber dado tal poder a los hombres.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]